Revelando los misterios de la Barcelona masónica
¡Amantes de los enigmas, curiosos y buscadores de lo oculto, bienvenidos a la ruta más secreta por la Barcelona masónica! Si pensabas que conocías cada rincón de esta ciudad, prepárate para un viaje fascinante en el que iremos revelando los misterios que hemos ido recopilando a lo largo del tiempo en nuestros History & Legends Comedy Tours. ¡Arrancamos masones… digo, motores!
Antes de empezar, un apunte: en inglés, mason significa ‘albañil’. Los primeros «masones» fueron los canteros que levantaban catedrales y firmaban la piedra con sus marcas. La masonería moderna, la de las logias y los rituales, nació mucho después, en el siglo XVIII. Y en Barcelona ha dejado huellas de las dos.
El Barrio Gótico: la Catedral de Barcelona, hogar de grafiteros de la Barcelona masónica
Bajando por el Portal de l’Àngel, junto a la plaça Nova, se encuentra la majestuosa Catedral de Barcelona, gran protagonista de nuestro tour por el Barrio Gótico. Aquí nos recibe una profunda simbología y curiosidades de siglos pasados. Si entramos en la capilla de San Sebastián y Santa Tecla, nos sorprende un escudo con un compás, una rosa y dos cometas. Muchos lo interpretan como una huella de los canteros que trabajaron en ella en el siglo XVI, cuando el canónigo Joan Andreu Sorts financió la capilla.
Además, la catedral guarda en su ábside marcas y símbolos gremiales. Eran las firmas de los maestros constructores, y servían para transmitir conocimientos de maestros a aprendices. ¡Imagínate a aquellos canteros dejando su firma en la piedra! Vamos, unos auténticos grafiteros medievales.
El Barrio Gótico: el Pont del Bisbe, perfecto para divorciados
Desde la plaça Garriga i Bachs, baja por el carrer del Bisbe y, pasado el claustro de la catedral, te darás de bruces con el famoso puente que une el Palau de la Generalitat con la Casa dels Canonges. Esta última es hoy la residencia oficial del presidente de la Generalitat, y el puente le permite pasar de su despacho a su casa sin pisar la calle. Igualito que los coches oficiales negros de nuestros políticos, pero en versión gótica.
Hoy, el Pont del Bisbe es uno de los rincones más fotografiados de Barcelona, aunque no tiene ni un siglo de antigüedad: lo construyó el arquitecto Joan Rubió i Bellver en 1928. Bajo el puente esconde un detalle inquietante: una calavera atravesada por una daga. Cuenta la leyenda que Rubió la colocó molesto porque el Ayuntamiento le había rechazado otros proyectos, y que si alguien quita la daga, la ciudad se derrumbará. Quienes ven en ella un símbolo masónico la relacionan con la muerte iniciática: dejar atrás las ataduras para alcanzar la iluminación. Lo entenderán mejor quienes se hayan divorciado hace poco.

El Barrio Gótico: la Casa dels Canonges y la Barcelona masónica
Al lado del Palau de la Generalitat, y unida a él por el Pont del Bisbe, está la Casa dels Canonges. Fue la residencia de los canónigos de la catedral (no los que pones en la ensalada con el tomate cherry, sino los eclesiásticos con canonjía). En su escudo aparecen un compás, unas estrellas fugaces y una rosa, símbolos que muchos relacionan con la masonería. Se especula incluso con que la casa fue testigo de reuniones y secretos bien guardados. ¿Sabes cuántos masones se necesitan para cambiar una bombilla? ¡Chist! ¡Es un secreto!
La Sagrada Familia: la puerta de la Pasión o «del masón»

En nuestra visita guiada por el interior de la Sagrada Familia, si vas de nuestra mano, te darás cuenta de que la obra cumbre de Gaudí está llena de símbolos que dan mucho que hablar.
En la fachada del Nacimiento, sobre el portal de la Fe, dedicado a María, verás una mano con un ojo en la palma. Mucha gente la confunde con la Hamsa o mano de Fátima, pero es la mano de Dios con el Ojo de la Providencia: el ojo que todo lo ve, como el de Sauron en El Señor de los Anillos o el de una madre cuando no te comes la verdura. Es un símbolo cristiano, aunque la masonería también lo adoptó.
En la fachada de la Pasión aparecen también el alfa y la omega, la primera y la última letra del alfabeto griego. Tampoco es un invento masónico: viene del Apocalipsis, donde Dios dice «Yo soy el alfa y la omega, el principio y el fin».
¿Era Gaudí masón? El misterio del cuadrado mágico
Aunque sus biografías describen a Gaudí como un católico ferviente, también ha habido rumores de que era masón, igual que su mecenas Eusebi Güell (sí, el del parque) y algunos de sus clientes. La teoría se apoya en detalles como los signos del zodiaco o la repetición de la figura de la «X» en el templo. Pero ninguno ha dado tanto que hablar como el cuadrado mágico de la fachada de la Pasión: una cuadrícula de 16 casillas que suma 33 en muchas combinaciones. Para unos es un guiño al grado 33, el más alto de la masonería. Sin embargo, la explicación oficial es que 33 es la edad de Jesús al morir. Además, el cuadrado no es de Gaudí: lo esculpió Josep Maria Subirachs décadas después de su muerte.

El Born: Santa María del Mar es más que una iglesia
En nuestro tour por el Born le dedicamos la atención que se merece a la joya del gótico catalán, hogar de leyendas y escenario de la serie La catedral del mar: la basílica de Santa María del Mar, levantada en el siglo XIV. Si nos detenemos frente al altar mayor, descubrimos un detalle inesperado: el escudo del FC Barcelona en una de las vidrieras. ¿La explicación? Tras los daños de la Guerra Civil, el club colaboró en la restauración de las vidrieras, y su escudo acabó en una de ellas. Así que ya sabéis por qué dicen que el Barça es «més que un club». ¡También es vidriero!
¿Y los colores azulgrana? Aquí entra la Barcelona masónica de nuevo, aunque con matices. Una teoría, sin pruebas documentales, los relaciona con los mandiles de los masones. El propio club, en cambio, considera más probable que vengan del equipo de rugby del colegio Merchant Taylors’ de Crosby, cerca de Liverpool, donde estudiaron dos de los primeros jugadores, los hermanos Witty. Lo explica en su web, en un artículo sobre el origen de los colores del Barça. Eso sí, también se ha especulado mucho sobre los posibles vínculos masónicos de Joan Gamper, el fundador del club.

El Gótico: Santa María del Pi y Portaferrissa, de hogar de feligreses a reuniones de la Barcelona masónica
Barcelona esconde tesoros en cada esquina, y algunos los descubrimos en nuestro tour por el Barrio Gótico. Si bajamos por la calle Petritxol, llegamos a la iglesia de Santa María del Pi. Allí nos sorprenden su enorme rosetón y, junto a la entrada principal, una losa con inscripciones dedicada al arquitecto Bartomeu Mas. En ella aparecen tallados un compás, un martillo y una circunferencia trazada con precisión. Coinciden con la simbología masónica, pero también eran la marca gremial de canteros y arquitectos.
A pocos pasos está la calle Portaferrissa, una de las más auténticas y bonitas de Barcelona. En el número 11, un edificio nos recibe con una profusión de símbolos en la fachada, y se cree que fue un punto de reunión de la comunidad masónica. En el friso de la puerta, dos niños sostienen un triángulo sobre unos ladrillos. Uno de ellos sujeta dos reglas, y el otro, una llana y un compás. Son las herramientas del constructor, y representan la edificación del conocimiento y la sabiduría.
Estos son solo algunos de los lugares que revelan la historia masónica de Barcelona. La ciudad está llena de símbolos y misterios, y cada rincón guarda una historia fascinante. ¡Atrévete a descubrirlos con nuestro free tour por Barcelona, déjanos tus comentarios y prepárate para más risas históricas en el próximo artículo del blog de HL Comedy Tours!
¡Aquellos que no conocen su historia están condenados a disfrutarla!





